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La pelea por las ideas de la libertad está a prueba

Jose Jauregui

Jose Jauregui

Venezolano, estudiante de Economía, creyente del liberalismo, las ideas de libertad y la Economía Austriaca. Soy responsable de mis acciones e ideas.
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Sin duda 2020 – 2021 debe servir de reflexión sobre el camino que estamos tomando. Luego de los últimos 100 años, entre guerras, genocidios y totalitarismos parece que muchos han olvidado su pasado y están dispuesto repetir las acciones que justamente nos llevaron a esos ataques contra el individuo, la libertad y su vida.


 

¿Prefieres escuchar esta publicación? Aquí la tienes en formato de podcast:

 


Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

 

¿Cómo hoy por hoy podemos ver personas pidiendo que se persiga, discrimine y castigue a otros por pensar diferente? ¿Por qué usar la violencia como forma de imponer una forma de pensar? ¿Cuál es el miedo de pensar diferente?

¿Desde cuándo el mundo eligió a un amo que nos diga qué debemos hacer? ¿El beneficio colectivo está por encima del individual? Lo que nos queda claro con estas preguntas es el deterioro y desgaste de la sociedad, no en lo económico, sino en lo moral y ético. Creo que no hay palabras ante tales formas de actuar de muchos individuos alrededor del mundo. Querer pisotear a otros al no aceptar que puedan cuestionarse las cosas y pensar diferente a la mayoría o al bien común, es muestra de ese desgaste de principios morales.

El pánico se ha apoderado de una sociedad que ha sido mentalmente debilitada, por el abandono de una filosofía de vida. La falta valores y principios en los tiempos actuales están permitiendo que otros los impongan de forma colectiva. Sin esa libertad individual de tomar decisiones y actuar de forma racional y coherente para lograr nuestros planes de vida, estamos perdidos.

Muchos parecen o quieren olvidar todo lo que pasamos para poder llegar al nivel de vida y desarrollo donde estamos hoy. Caen en el error de pensar que las cosas se crean de un día para otro, que llegar a la civilización como la conocemos hoy en día tuvo que requerir de grandes esfuerzos. Han perdido el sentido de las cosas; creen que, para lograr cualquier fin, deseo o necesidad, solo basta con exigirlo, pero la verdad es que no se puede tener todo lo que uno quiere cuando uno lo quiere.

La pérdida de una filosofía de vida que acompañe a las personas en su desarrollo y crecimiento como sociedad y como individuos los han hecho vulnerables y los han llevado a creer que los valores que formaron nuestra civilización occidental tales como la familia, la libertad, el esfuerzo, la igualdad ante la ley, el ahorro y el trabajo duro, son detestables e innecesarios para seguir conviviendo como sociedad.

Se ha creado una sociedad que delega sus responsabilidades y libertades a otro sin importar sus costos. Lo peor ha sido dejar esas responsabilidades a una minoría de personas como las clases políticas y élites que, bajo una institución como el Estado, terminan imponiendo la fuerza y el control, y muchos aceptan esas acciones sin importar los costos. Donde terminan por la naturaleza violenta y coactiva del Estado se termina convirtiendo a las personas en una sociedad que viven del saqueo colectivo.

Esa conducta cobarde, resentida y conformista nos está regresando por el camino del Viejo Orden Mundial, un orden en el cual solo había pobreza, donde unos pocos tenían el poder y la riqueza para una minoría. Hoy los “Estados de bienestar” no son más que réplicas de esos sistemas feudalistas, mercantilistas o fascismos modernos, adaptados para crear una ilusión que somos dueños de nuestra vida, propiedad y libertad, tal y como pasaba en el Viejo Orden Mundial.

Esto es así porque lo hemos permitido, no hay duda de eso, le guste a quien le guste. Solo aceptando y entendiendo cuáles fueron esos errores, tal vez no nuestros, lo que quizás desanima, genera impotencia, frustración y hasta depresión con respecto al futuro, pero si las generaciones futuras podrán retomar la senda de la libertad y de una sociedad abierta.

Hay que ver una semilla que yo mismo desde hace 10 años nunca había visto. Hablar hace 10 años de ideas de libertad, de libre mercado, libertades individuales, era mal visto. Pero hacerlo hoy, es algo completamente diferente, las ideas están saliendo en todas partes, en todos los niveles de la sociedad, hoy ya no son mal vista y tienes una cantidad de información que antes era difícil de encontrar.

Veo en los jóvenes y algunos de la vieja guardia que durante años parecieron vivir en las sombras, levantarse, quitándose el polvo y volver a dar la lucha de las ideas. Con solo ver lo que ocurrió en Cuba o Argentina, es suficiente razón para comprender que estas ideas están de vuelta no solo en América Latina donde nunca llegaron a formarse en las personas, sino que están regresando a donde nacieron, Europa.

Solo basta ver las reacciones de ciudadanos ante los abusos del gobierno y de esa parte de la sociedad que no quiere ver la realidad y que solo desean controlar e imponer sus caprichos a todos, bajo ese perverso bien común. Donde han salido nuevamente las ideas liberales del siglo XVIII y siglo XIX a penetrar todos los niveles sociales; ideas que se escribieron para luchar contra el Viejo Orden Mundial, parecen hoy actos de lucidez y originalidad por la similitud de cosas que están ocurriendo.

No es una batalla fácil, es una batalla de resistencia, de largo plazo, donde tal vez no la veamos triunfar, pero sí sé que la semilla de las ideas de libertad hoy está creciendo con raíces fuertes, porque yo mismo lo he visto en muchas personas que nunca imagine que se interesarían por ellas. El error en el pasado fue haberse dejado dominar por las ideas de la mayoría, sabiendo que eran las ideas erradas. Haber salido de la pelea fue un error.

Pero esa pelea hoy está liderada por jóvenes y adultos con espíritu reaccionario, que han comprendido -por situaciones y experiencias propias- el valor de la libertad. Los jóvenes tienen el espíritu de luchar por lo que quieren, los viejos la experiencia de sus errores. Esto es una formula perfecta, no es fácil de llevar y de mantener unida, pero está dando resultados y lo que puede salir de ahí, quiero pensar que será una genialidad más grande que lo cualquier empresario o inventor haya creado.

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