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El Uso de la Victimización Para Ganar la Empatía de la Opinión Pública cuestiona todo if revista digital revista libertaria capitalismo venezuela libertad

El Uso de la Victimización Para Ganar la Empatía de la Opinión Pública [01]

Alexis Paredes

Alexis Paredes

Libertario | Vida, Libertad y Propiedad, en ese orden | El capitalismo sí funciona | ¡Muerte al tirano, abajo el comunismo!
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El intelecto, la emoción y la voluntad, son tres aspectos básicos de la mente humana. 


Ignorarlo nos ha costado muy caro a los enemigos de la izquierda -llámese libertario, liberal o conservador-, porque hemos caído en la arrogancia de creer que lo único importante es el conocimiento. Y no me malinterprete, el conocimiento es fundamental, pero más importante aún es saber llegar el mensaje. La izquierda sí que lo sabe, son especialistas en infectar la mente humana con sus peligrosas ideas. A la emoción la afectan mediante la victimización; al intelecto, con la mentira; a la voluntad, con el resentimiento.


El conocimiento es fundamental, pero más importante aún es saber llegar el mensaje. La izquierda sí que lo sabe, son especialistas en infectar la mente humana con sus peligrosas ideas. A la emoción la afectan mediante la victimización; al intelecto, con la mentira; a la voluntad, con el resentimiento.


En este serie de tres artículos lo analizaremos, primero: Cómo los socialistas utilizan la victimización para ganarse la empatía de la opinión pública, la atención de las masas o  incluso su compañía en actividades sin sentido.


La técnica de la victimización es la evasión sistemática de toda responsabilidad, es culpar a otros por sus desastrosos -pero bien planificados- resultados. La victimización tiene ciertos parámetros, una fórmula que consta de al menos 4 elementos. Primero necesitamos un líder, de carácter divino, incuestionable. Luego debe ocurrir algún oprobio para la reputación del líder o su proyecto. Si o si deben existir culpables, si no hay, se inventan. Estos culpables deben ser preferiblemente, pero no necesariamente, un enemigo ideológico. Y por último, dar mensajes cargados de emociones y esperar que estos surtan efecto en las masas.

Recuerde: 1) Un líder mesiánico, 2) Un problema, 3) Un enemigo a quien culpar y 4) esperar que las masas actúen en consecuencia.


Todo buen socialista se victimiza

Hugo Chávez era un experto. ¿Había escasez de productos? La culpa era de los empresarios y la “oligarquía” ¿En el 2002 lo sacaron del poder? La culpa era de la derecha y del “imperialismo”. ¿Explosión en Amuay? Culpa de un saboteo de la “derecha”. ¿En Marte se extinguió la vida? Culpa del capitalismo. Y ¿cuántas veces no oímos que estaban conspirando en su contra o que querían asesinarlo? Sus objetivos fueron mantener a sus más fieles esclavos idolatrándole, hacerles copartícipes de la destrucción de las instituciones y Estado de derecho y,también, proyectar una imagen a nivel internacional como un demócrata. El genocida Nicolás Maduro mantiene el mismo esquema.

Evo Morales, el monarca de Bolivia. A pesar de que había cumplido tres mandatos -el tercero de forma ilegal- deseaba un cuarto, así que cometió fraude electoral. Los bolivianos se volcaron a las calles y las fuerzas del orden público le dieron la espalda al tirano. Evo huyó. Ahora se dedica a culpar al racismo, a la derecha y al imperialismo de un golpe de Estado. 

¿Que busca Evo? Que sus súbditos más obedientes sometan al país a la ingobernabilidad, al crimen e incluso llevar a Bolivia a una guerra civil para retomar el poder. 

El presidente (E)stafador de Venezuela no es ajeno a estas prácticas, como todo buen socialista. La única diferencia con los otros casos mencionados, es que a este estafador serial le gusta la teatralidad. Por ejemplo, el 13 de enero del presente año, el SEBIN le realizó un “arresto” express, pero él se “libró”, supuestamente, hablándoles de una ley de impunidad.

5 meses después, el 26 de junio iban a “secuestrar” a todo su equipo de trabajo pero algo sorprendente sucedió. El presidente (E)stafador se apersonó y “frustró” el secuestro.

La última victimización del (E)stafador, fue el pasado 15 de noviembre, en vísperas de la convocatoria del 16N y necesitaban levantar un poco el ánimo. Y ¿Qué mejor que otro grupo armado arremetiendo contra los convocantes? Necesitaba ganarse la empatía masiva de los ciudadanos. No importa si lo logró, lo que queremos resaltar son los métodos. ¿Recuerda que los enemigos deben ser preferiblemente, pero no necesariamente, ideológicos? Este es el caso. 

Ejemplos así sobran en el mundo. Los vándalos y delincuentes que están destruyendo Chile, se quejan por la “represión” y “uso excesivo de la fuerza” de los carabineros, cuando la realidad es otra. Los terroristas y comunistas españoles siguen lamentándose por Franco. Las feministas se sienten víctimas del patriarcado imaginario. Mao culpaba a los gorriones. Incluso, muchos hispanoamericanos se sienten víctimas de Cristóbal Colón, ¡500 años después! Así de absurdas son sus agendas.


Lee también este artículo: Cómo la Izquierda Usa Internet Para Manipular a tus Hijos, a los Jóvenes


La victimización no es solamente parte del arquetipo del hombre de izquierda: susceptibles, débiles y fáciles de ofender; se sienten incapaces de tomar el control de sus vidas, y culpan a la historia, al sistema o a la naturaleza; además, sus perversos líderes la utilizan estratégica y emocionalmente para manipular.

Si aprendemos a reconocer los métodos que utiliza la izquierda para manipular a las masas, a la sociedad, sabremos cómo enfrentarlos; la victimización es uno de los más populares. Ahora que lo sabemos, nuestro compromiso individual es el desmentirlos, el no hacer propaganda ni difusión de sus mentiras, ni siquiera para la crítica y el oponernos radical e ideológicamente a sus perversas ideas.

Atentos para el capítulo 2 de este artículo, próximamente.

 

Por: Alexis Paredes

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