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Cómo salirnos de los medios de la desinformación

Esteban Hernández

Esteban Hernández

Estudiante de Economía en la Florida International University. Coordinador del Movimiento Político Derecha Ciudadana en Estados Unidos. Coordinador Juvenil de Veppex. Presentador del Programa Contra Poder 3.0. Activista Político.
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“No se puede gobernar un país si en los medios reina la desinformación”. ¿Cómo es posible que una frase tan corta haya logrado ser tan certera e influyente?


Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

 

En primer lugar, aclaro, esa frase no es de mi autoría, le pertenece al editor y fundador de esta Revista, José Miguel; sin embargo, desde que pronunció esas palabras, me parece que no se puede iniciar ninguna conversación sobre los medios de comunicación y su importancia sin antes hacer mención a ella.

A través de la historia, y en hechos muy recientes, se ha demostrado que las grandes estructuras mediáticas (tradicionales o alternativas) gozan de un poder sin límites al momento de impulsar agendas particulares. 

Independientemente de la malicia que esté detrás de una idea, la insistencia de los medios para promoverla, termina penetrando en la mente del “pueblo” (no ciudadanos) y es gracias a esto que hemos visto distintos movimientos violentos a lo largo de la región que se han logrado disfrazar de causas supuestamente justas, es decir, lo malo es bueno y viceversa.

Los medios tradicionales y las principales redes sociales, están cargadas de una tendencia ideológica muy clara que, irónicamente, de haberse implementado en los momentos de su creación, ninguna de estas grandes plataformas hubiera podido llegar al sitio donde se encuentran actualmente.

Sin embargo, no todo está perdido. Esta ausencia de ventanas que se encarguen de difundir información veraz y que permitan a las voces de otras tendencias expresarse ha traído como consecuencia la creación de distintos medios de comunicación en diversos formatos que, de manera paulatina, pero eficiente, han ido poniendo en aprietos a las compañías gigantes encargadas de generar matrices de opinión.

No obstante, el trabajo se dificulta cuando existen individuos que no se preocupan por buscar fuentes alternativas y siguen haciendo crecer, directa o indirectamente, a las plataformas tradicionales.

Para poder rebelarse contra el sistema actual, que quieren imponer a través de un “gobierno global” y que buscan imponer un estilo de vida basado en la sumisión, lo primero que se debe hacer es evitar, a toda costa, el consumo de información que ‘ellos’ quieren que consumas, y buscar por medios propios aquellas ventanas que no impulsen sus agendas oscuras.

Los grandes cambios deben empezar desde pequeñas acciones. Un medio sin audiencia está destinado al fracaso. Sea escrito, radial, televisivo o digital, se debe dejar de apoyar a las plataformas cuyo objetivo es promover las ideas de la opresión.

Salte del sistema; rebélate contra el sistema.

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